martes, 26 de abril de 2016

Problemas políticos en el paraíso: el proceso de primarias presidenciales de Puerto Rico

El artículo “Puerto Rico realiza primarias a la sombra de la crisis” (http://goo.gl/ShdA8y) es sobre la primaria presidencial republicana en Puerto Rico en 6 de marzo, 2016 y la controversia que la envolvió. Mientras la primaria presidencial republicana en 2012 tuvo 3.226 centros de votación en la isla, esta elección tuvo solamente 110, cual es uno por cada precinto electoral. Además, menos que los 2% de votantes registrados votaron. Este nivel de participación mediocre es debido a muchos factores, incluyendo las largas filas en los centros de votación, la falta de centros de votación porque el gobierno está en mucha deuda, y la creencia de que el voto no importa porque los puertorriqueños no pueden votar en la elección general en noviembre. Esto ha creado “una tormenta perfecta” de la apatía en el pueblo y la debilidad y desorganización en la parte de la Comisión Estatal de Elecciones (CEE) de Puerto Rico que resultó en una primaria que no representa la población efectivamente. Adicionalmente, hay controversia sobre una ley que prohíbe la venta de bebidas alcohólicas en los días de elecciones. Muchas personas no están a favor de la “Ley Seca,” entonces muchos políticos han pedido a derogar la ley porque no hay evidencia de cualquier beneficios y daña la economía de la isla.

            Como muchas otras facetas de la política de Puerto Rico, este problema tiene sus raíces en su estatus de un territorio de los Estados Unidos. Mientras algunas personas votan y dicen que el pueblo puertorriqueño podía hacer escuchar a su voz en las primarias, mucha gente no está satisfecha con una voz en las primarias sin el derecho a votar en la elección general. Sus decisiones de no votar son actos de protesta contra un sistema político que les priva de derechos. Los independentistas sienten que un voto en la elección es un voto para el “status quo.” Claro, en este grupo, algunas personas quieren la anexión total de los Estados Unidos para garantizar la estatidad y otros quieren la independencia para la isla, como Hugo Rodríguez Diaz, un candidato para Comisionado Residente para el Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), quien dijo que no era otra cosa que un simulacro de la estadidad y jugar a ser americano por un día y que se trataba de un evento patético, bochornoso y quienes participaban en él diciendo ser anticolonialistas, lo que realmente demostraban ser era una caricatura del colonialismo. Por eso, me recomiendo que Puerto Rico necesite extirparse de su “estatus de limbo” y escoger la anexión pronto para dar nueva vida a su sistema electoral fallido para dar todos los derechos americanos a los puertorriqueños. Si no haya un camino claro para el territorio a convertir a un estado, estos problemas van a continuar a plagarlo.
Otro problema con la tasa de participación en la primaria presidencial republicana fue las largas filas en los centros de votación. En muchos casos en este este ciclo electoral, no sólo en Puerto Rico, pero en muchas partes en los Estados Unidos, las largas filas fueron la causa de supresión de votantes. Por ejemplo, en Arizona, una escasez de centros de votación causó personas a esperar en filas por muchas horas y muchas personas abandonaron la fila antes de que podrían votar. Como resultado, la elección no fue representativa de la gente. Es indignante que haya solamente un centro por cada precinto electoral. No es una sorpresa que hubo largas filas con un territorio que tiene millones de votantes. Aunque Puerto Rico está en mucha deuda y el gobierno tiene poco dinero, el proceso democrático es una de nuestras instituciones más queridas en los Estados Unidos y para una elección, especialmente la única elección que tienen, es extremadamente importante organizarlo y financiarlo suficientemente. En consecuencia, las primarias de Puerto Rico no pueden ser víctimas de la crisis presupuestaria. Si Puerto Rico fuese un estado, no sería ningún problema porque tendrían las protecciones fiscales como los otros estados.
En conclusión, la primaria presidencial republicana en Puerto Rico fue un fracaso del proceso democrático en una escala grande. Un clima de apatía con la desorganización de la Comisión Estatal de Elecciones (CEE) creó una “tormenta perfecta” de participación escaso y descontento generalizado en una isla ya frustrada. Creo que la única solución realista para la sobrevivencia de Puerto Rico es la adición de la isla como el estado 51 y un plan de asistencia comprensivo para la deuda. Si el territorio fuese un estado, el gobierno de Puerto Rico podría tener el acceso a los recursos que los otros estados tendrían para reestructuración de la deuda. Cuando el gobierno esté en una mejor situación financiera, la Comisión Estatal de Elecciones (CEE) tendrá los recursos para organizar elecciones justas. Además, la Ley Seca debe ser derogada inmediatamente porque no hay una razón sustantivo a tenerlo. No tiene sentido económico, no hay evidencia que la ley aumentará la participación, y es sintomático de un sistema democrático que no funciona en Puerto Rico.

Preguntas:
·      ¿La independencia o la integración? ¿Qué opción es mejor para el pueblo de la isla?
·      ¿El gobierno federal debe asumir una parte o todo la deuda de Puerto Rico? ¿Por qué?

·      ¿Qué puede hacer la Comisión Estatal de Elecciones (CEE) para fomentar la participación en el proceso electoral?

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