El presidente de la República
de Colombia Juan Manuel Santos habló la Cumbre Mundial sobre el
Cambio Climático (COP21) sobre la intersección del conflicto armado y el
medio ambiente. Dijo que el término de la violencia va a generar beneficios
para el medio ambiente en Colombia y en todo del mundo. Por ejemplo, las guerrillas han destruido oleoductos e infraestructura que han derramado
“más de cuatro millones de barriles de petróleo sobre ríos y mares,
equivalentes a 16 veces el desastre del Exxon Valdes.” Con paz, estos problemas
no existirían y las guerrillas convertirían en aliados en la conservación de
espacios naturales y la lucha contra la deforestación. Además, dijo que Colombia quiere tener menos 80% de las emisiones de
gases de efecto invernadero que la cantidad proyectada para el año 2030.
También, el presidente Santos recomienda que Colombia proteja 20 millones de
hectáreas de la Amazonía como parques naturales o áreas reservadas. Sin
embargo, declaró claramente que Colombia no firmaría un acuerdo obligatorio; por
obstante, Colombia firmó un acuerdo con Noruega, Alemania y Reino Unido para
fundir el concepto de “Visión Amazonía,” un proyecto para disminuir la
deforestación en la región y un acuerdo para reforestación en un nivel
nacional.

Obviamente, el presidente
Juan Manuel Santos le importa mucho por el medio ambiente de su país y el
mundo. Me parece bien que tenga los intereses mejores en su país en su corazón
y no los de las corporaciones internacionales. Estoy de acuerdo con el
presidente que la cesación de los conflictos armados sería muy beneficioso para
el medio ambiente. La destrucción que es causada por la guerra interrumpe las
cadenas de comida y puede destruir un ecosistema para siempre. En Vietnam,
fumigaron los Estados Unidos unos
4,5 millones de hectáreas con herbicidas, dañada la selva y sus habitantes irrevocablemente, y durante el conflicto en Ruanda entre los Hutus y los
Tutsis, el Parque Nacional de Akagera se abrió a los refugiados. Debido a la afluencia
de las personas, muchas especies indígenas de animales fueron cazadas la
extinción. Claramente, las actividades militares tienen un gran impacto en el
medio ambiente global.
En un nivel económico, el
conflicto armado también afecta las
elecciones que hacen las personas con respecto al medio ambiente. El conflicto
armado crea mucha inestabilidad en un país, cual es tierra fecunda para las industrias
que dañan el medio ambiente. En áreas sin el control de un gobierno reconocido
internacionalmente, actividades horribles ocurren como la tala ilegal, la
minería destructiva, y la cultivación de plantas ilícitas. Además, cuando
grupos armados empiezan a perder la mayoría del su dinero, autorizarán más y
más actividades ilegales y destructivas en sus territorios para ganar ganancia.
Un ejemplo de este comportamiento es los rebeldes colombianos FARC en el sur de
Colombia. Ya que la introducción de las negociaciones de paz serias, las FARC
tienen menos razón de cometer crímenes ecológicos. Por eso, las elecciones que
hacen las personas durante tiempos de conflicto armado contribuyen mucho al
peligro supone la guerra al medio ambiente.
Aunque el vínculo es obvio,
una persona podría decir que el conflicto armado mata muchas personas, y entonces,
así alivia estrés en el medio ambiente por el control de la población humana.
Esto hipótesis fue popularizada por el filósofo Thomas Malthus en su obra
seminal “Ensayo Sobre el Principio de la Población.” Sin embargo, yo
argumentaría que un mundo en paz total podría cooperar y resolver los problemas
urgentes más fácilmente que un mundo como esto. Un mundo pacífico podría
aumentar la “capacidad de carga” de la tierra y más personas podrían vivir en
la tierra. Por eso, el conflicto armado no es necesario para la supervivencia
de la raza humana. Más bien, la guerra es la mayor amenaza los humanos y la
vida terrestre en general, y para realizar un mundo que puede crear
oportunidades y nichos para todos y en armonía con el medio ambiente,
necesitamos la cesación permanente de la guerra.
Considera un mundo sin conflicto: un mundo sin sufrimiento
masivo y con espacios salvajes vibrantes. Un mundo donde guerrillas abandonarían
las armas y ayudarían a proteger el medio ambiente de las actividades económicas
ilegales. Un mundo en cual el medio ambiente y la naturaleza serían sacrosantas
y la contaminación sería un crimen serio. Cada año, el mundo gasta
aproximadamente €1,66 billones en los ejércitos alrededor del mundo. ¡Imagina
todos los programas e iniciativos que podrían hacer para proteger y limpiar el
medio ambiente con este dinero! Ojalá que un día pueda vivir en un mundo como
este.
Para mis compañeros, tres preguntas: ¿Creéis que
el conflicto armado es la causa principal de la destrucción del medio ambiente
hoy? ¿Qué podemos hacer para incentivar las guerrillas a proteger el medio
ambiente durante y después de una guerra? Finalmente, ¿hay alguna verdad las
teorías de Thomas Malthus?
Fuentes: